Escocia, 23 a 30 abril 2026… (I)

23-4-26:

Nos vamos a Escocia, país de historias y leyendas. El más al norte de la isla de Gran Bretaña, con casi 80.000 kilómetros cuadrados y cerca de 6 millones de habitantes, su capital Edimburgo y la ciudad más poblada Glasgow, con distintas denominaciones en su historia: Caledonia para los romanos, Alba en gaélico, es un país diverso en paisaje, cultura, gentes. Un país que está casi partido por la mitad por la línea oblicua de sus grandes lagos. Con una historia peculiar y su carácter siempre independiente, siempre libre.

La flor nacional: el cardo. El animal: el unicornio, símbolo de libertad. Veremos qué nos depara este viaje. 

Salimos en bus hacia la T4S Aeropuerto Adolfo Suárez para tomar vuelo directo a las 16,20 horas a Edimburgo. Tres horas más o menos de agradable vuelo. Somos un grupo de cincuenta en un viaje organizado por nuestra agencia de confianza, además del responsable y guía. Nos alojamos en un hotel justo enfrente de la zona antigua de la ciudad, de hecho hay una panorámica preciosa desde el restaurante. Toda la zona antigua está en alto en una elevación de origen volcánico que servía de protección contra enemigos. Tras dejar las maletas, dimos un paseo recorriendo la zona más monumental de la llamada Royal Mille hasta la puerta del Castillo, donde llegamos ya de noche y con algo de niebla, desde allí nos dirigimos a probar lo más popular de la comida escocesa: Fish and chips en una freiduría tradicional. Realmente estaba muy bien cocinado y naturalmente lo rebozan todo….hasta el postre:  tofe en barrita ¡rebozado! Había que bajar la cena y nos dispersamos para hacer un pequeño recorrido por esa ciudad medieval nocturna.

24-4-26:

Tras un estupendo desayuno viendo por el ventanal como se disolvía la niebla matutina para descubrir, como en un gran cuadro, la belleza de esa ciudad antigua, subimos a la Royal Mille. Edimburgo está situada en la costa este de Escocia y es su capital. Podemos dividirla en dos partes: la Old Town y la New Town. Partimos el grupo en dos para mejor calidad de la explicación de nuestra guía local, una historiadora española estupenda, para visita guiada de The Old Town.

Nos cuenta que el origen está en un volcán extinto donde se edificó una fortaleza de madera o Din Eidyn (que da origen al nombre). El primer rey de Escocia lo derriba y construye el futuro castillo en piedra, le da a la ciudad categoría de burgo y pasa a llamarse Edimburgo. Recorremos la Royal Mille desde la mitad hacia el Castillo, que es donde se sitúan casi todos los monumentos. La Royal Mille es la calle principal de The Old Town que va desde el palacio de Holyroodhouse hasta el Castillo de Edimburgo, con una longitud de 1,8 km, repleta de monumentos, casas típicas, tiendas, bares y restaurantes y algún gaitero con el traje tradicional que ameniza el paseo. Como una espina de pescado de ella salen, a modo de espinas, pequeños callejones que llevan a mundos distintos donde puedes encontrar desde un jardín a un museo o un típico pub, se llaman Closes y es una grata actividad descubrir el interior de unos cuantos. Avanzando nos encontramos con la Catedral de St. Giles, gótica. Nos relata historias y leyendas interesantes, y destaco la de John Knox, el padre de la reforma protestante en Escocia, que realizó una ardua labor para extenderla y pidió ser enterrado en el cementerio detrás de St Gilles; pero tiempo después este cementerio fue destruido, salvo la supuesta tumba “IK” de John que quedó como una lápida con sus iniciales en el centro de la plaza…..ahora está en una plaza del aparcamiento que es esa zona.

El Corazón de Midlothian es un mosaico de adoquines delante de la catedral donde se acostumbra a escupir para atraer la buena suerte y regresar a Edimburgo, parece que tiene que ver con el desprecio a una prisión medieval que había en ese lugar. Nos llevó hacia abajo por una calle preciosa, Victoria Street, llena de tiendas de artesanos con las fachadas de colores, a la amplia plaza de Grassmarket, donde nos contó la leyenda-historia de Maggie Dickson que fue condenada a la horca y así fue; pero cuando la iban a enterrar, se movió en el ataúd, no estaba muerta y como la sentencia era a ahorcamiento y no decía nada de muerte la tuvieron que liberar, es la Half-Hangit Maggie (medio ahorcada). Hay un pub en ella con su nombre y se dice que allí les daban su último vaso de whisky a los condenados.

Acabamos viendo el cementerio histórico con tumbas adosadas a casas y convertido en jardín, con la leyenda y la estatua del perro Boby. En el tiempo libre antes de comer, visitamos el Museo Nacional Gallery en un edificio neoclásico griego y con obras de Velazquez, Leonardo, Rafael, El Greco, varios impresionistas, una maravilla… la entrada gratuita. Y por fin un pequeño paseo por los Jardines de la Princesa. Comida tradicional, esta vez con pollo.

Por la tarde teníamos cita para visitar el Castillo en lo más alto de la colina. Actualmente es un palacio con mezcla de muchos estilos y salas en las que algunas se pueden alquilar para ceremonias, y una zona con copias de las joyas reales. Alberga el Cañón de la Una que se dispara diario, a la una, salvo domingos, para que los barcos cercanos sincronicen sus relojes.

Para rematar la tarde y aprovechando que hace sol, ¡no ha llovido!, recorremos hacia abajo hasta el final en el Palacio de  Holyroodhouse, la Royal Mille perdiéndonos por varios Closes. Cenamos en un magnífico restaurante en la misma Royal Mille.

25-4-26:

Visita guiada de la New Town, una ciudad ejemplo del neoclasicismo del siglo XVIII y XIX con casas típicas británicas, calles amplias y jardines privados.  Subimos a la colina Calton en la que destaca un edificio inacabado que recuerda a Partenón de Atenas dentro de un parque, es el Monumento Nacional de Escocia. Además de una torre con forma de “catalejo invertido”, el monumento al almirante Nelson y que contiene en lo alto la bola del tiempo que cae a la una para que los barcos, si no hay niebla, sincronicen los relojes. Parece que les preocupa la puntualidad.

Dejamos el hotel y salimos en nuestro autocar con nuestro conductor hoy ataviado con su “kilt” (falda escocesa) y su puñal de mango de asta en el calcetín, hacia los Tossachs (valles boscosos en la zona del consejo de Stirling), hacemos paradas para fotos y comemos en bar de Callager, paseo y alguna compra y tras pocos minutos paramos en una tienda de carretera con todo lo típico de Escocia, incluyendo las galletas de mantequilla, y nos espera la familia… la familia de las vacas peludas. Son tres vacas peludas, bueno dos toros y una vaca a los que les damos fruta. Es una raza típica de estas tierras y un emblema de Escocia. Llegada a Fort William y alojamiento en hotel en la calle central. Es un lugar pequeño, lo más potente es su nombre y que está a orilla del lago (loch) Linnhe, el más largo de Escocia. Es un lugar de paso para excursionistas y escaladores pues cerca están las montañas más altas de la isla.

Paseamos por calle central donde hay una estatua de bronce del coche Ford T con el que su creador Henry Ford subió al Ben Nevis 1345 m, la montaña más alta de la isla con su automóvil. Cena en el hotel y descanso que mañana hay que madrugar…

26-4-26

Desayuno a las 7,30 y salida de Fort William hacia el mirador de Glenfinnan  con el lago Shiel al fondo, y al otro lado el viaducto del mismo nombre que se ha hecho famoso porque es por donde pasa el tren de Harry Potter.

Delante del lago el monumento a las guerras jacobitas entre escoceses e ingleses con la pequeña estatua de Bonnie Prince Charly. Dejamos a un alado de nuevo Ford Williams mientras nos observa el Ben Nevis con sus 1345 m. En gaélico Ben es pico, glen es valle y loch lago. Ya sabemos algo más. Estamos recorriendo el gran valle compuesto por los lagos Linnhe, Locky, Oich y Ness. Cruzamos hacia el norte el Canal de Caledonia para dirigirnos a la isla de Skye, capital del archipiélago de las Hebridas (Escocia cuenta con más de 790 islas agrupadas en tres Archipiélagos, las Hebridas, las Orcadas y las Shetland). Por problemas logísticos no hemos pasado en barco; pero nuestro autocar nos ha llevado.

La isla cuenta con casi 10.000 habitantes y su capital es Portee, con su pintoresco puerto de casitas de colores que muchas son pequeños restaurantes de pescado. También son curiosas las casitas antiguas con tejados de barro y césped por el viento. Hoy sí que comemos un plato tradicional escoces, el Cullen Skink, una sopa densa de pescado ahumado, patatas y cebolla.

Por la tarde volvemos hacia las tierras altas y hacemos un alto en un lugar precioso. En la confluencia de tres lagos y en una pequeña isla conectada por un paso peatonal recientemente se halla el Castillo Eilan Donan, construido originalmente en el siglo XIII por el clan de los Mackenzie. Sin embargo, y tras las guerras jacobitas, quedó muy dañado y se reconstruyó en el siglo XX. Es una imagen muy conocida de Escocia por aparecer en varias películas. Volvemos a Fort Williams.

¡Todavía no hemos visto al monstruo del Lago Ness!… Continuará.

Autor del texto e ilustraciones: Juan Carlos Muñoz García

Médico de Familia
Miembro del Comité Científico de RH

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