Finalista Mejor Artículo Científico XII Edición Premios Marisa Casares

Autoras:
Maigualida Cuenca Caraballo
Técnico Superior en Higiene Bucodental (Col. Nº 286551)
Especialista de Periodoncia (SEPA)
Flor María Pérez Zapata
Técnico Superior en Higiene Bucodental (Col. Nº 284433)
Especialista en Blanqueamiento Dental
La salud, incluida la salud mental y la salud oral, constituye la base sobre las que se sostiene la calidad de vida.
La salud bucodental y la salud mental mantienen una relación más estrecha de lo que tradicionalmente se ha considerado. La evidencia científica actual muestra que la periodontitis no solo afecta a los tejidos orales, sino que desencadena una respuesta inflamatoria sistémica capaz de influir en el bienestar emocional. La inflamación crónica, el estrés oxidativo y la alteración de la barrera hematoencefálica se han identificado como mecanismos que pueden conectar la enfermedad periodontal con trastornos como la ansiedad y la depresión, aportando una sólida plausibilidad biológica a esta asociación.
En el plano psicosocial, la estética dental y las limitaciones funcionales derivadas de la enfermedad periodontal pueden afectar la autoestima, la imagen corporal y la interacción social, aspectos clave en la percepción de bienestar. Herramientas como los cuestionarios OHIP (Oral Health Impact Profile) permiten medir de forma objetiva este impacto en la calidad de vida, ofreciendo al higienista bucodental una vía para detectar cambios emocionales y orientar al paciente hacia un abordaje más integral.
Asimismo, se ha observado que el tratamiento periodontal no solo mejora la salud oral, sino que también puede reducir la inflamación sistémica y favorecer parámetros relacionados con el bienestar psicológico. Este conjunto de evidencias subraya la necesidad de integrar la salud mental en la práctica clínica del higienista bucodental, reforzando su papel en la promoción del autocuidado, la detección temprana y la educación para la salud.
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