César Calvo Rocha

César Calvo Rocha
Presidente del Colegio Profesional de Higienistas Dentales de Madrid

Vinculado al Colegio Profesional de Higienistas Dentales de Madrid desde su creación en 2002, César Calvo Rocha comparte su experiencia de 2 años al frente de esta institución.

Tomó el relevo en la presidencia del Colegio de Madrid hace dos años. ¿Qué le motivó para asumir esta responsabilidad?

El Colegio de Higienistas de Madrid se ha convertido en la institución de referencia de esta profesión sanitaria, esperando alcanzar en breve la cifra de los 4.000 colegiados, y ello me producía una doble motivación. De una parte, el deseo de continuar la trayectoria iniciada por la anterior Presidenta y compañera, Sol Archanco, que lideró el Colegio desde su fundación hasta 2019 y que, con las sucesivas Juntas de Gobierno creó este magnífico instrumento para los higienistas dentales de España y, por otra parte, me animó el deseo de seguir consiguiendo mayor presencia institucional para el Colegio y un mayor reconocimiento para esta profesión.

¿Qué objetivos se ha marcado llevar a cabo durante su presidencia?

Los objetivos son coincidentes con lo manifestado en la respuesta anterior. Si que pudiéramos añadir el objetivo -ya instaurado en anteriores Juntas-, de que el Colegio de Higienistas de Madrid sea un referente en la profesión y, además, seguir con la filosofía de ser un “Colegio de Servicios” para el higienista, con los menores costes posibles para el colegiado.


Desde la perspectiva que le da sus años de ejercicio profesional como higienista dental, así como los de miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Madrid y actualmente como presidente, ¿cómo ve el momento actual que vive nuestro colectivo?

Aunque a todos nos hubiera gustado haber obtenido más éxitos, creo que hay que ser objetivos y sabedores que las decisiones en la Administración son lentas y que, además, en muchas ocasiones nos encontramos con obstáculos de otros agentes sociales que creen, erróneamente, que el progreso del higienista dental, supone un perjuicio a sus intereses particulares.

Pero la realidad es que en el momento actual la Administración reconoce y cuenta con nuestra profesión en los proyectos y planes de salud de la población. Igualmente ocurre con las principales sociedades científicas y los laboratorios. Los pacientes, poco a poco van conociendo la figura del higienista y por su parte la Administración reconoce la actividad del higienista a través de las actuaciones de los servicios de inspección de la Consejería de Sanidad.

Se han logrado muchas cosas, sin duda, pero esto es un “presente continuo”, y solo cabe seguir trabajando.


¿Qué destacaría sobre la importancia de estar colegiado para un profesional? ¿Qué acciones se han realizado durante este periodo?

Ser miembro del Colegio de Madrid le supone al colegiado formar parte de una institución que le va a cuidar en sus aspectos profesionales. En este periodo, y de forma resumida hay que destacar que la situación provocada por la pandemia ha puesto a prueba la fortaleza del Colegio que cuenta con una estructura y unos protocolos que le han permitido mantener su actividad dando respuesta a las necesidades planteadas por los colegiados en este difícil periodo. Cabe destacar en este sentido, la organización de las citas de vacunación para los colegiados, cumpliendo con el compromiso de que nuestro colectivo estuviera vacunado lo antes posible.

Quiero destacar también el esfuerzo realizado por el servicio de asesoría jurídica para dar respuesta a las consultas realizadas por los colegiados.

Y es que en momentos tan críticos como los vividos, el Colegio ha seguido prestando sus servicios administrativos a los colegiados e incluso ha aumentado el número de cursos de formación continua impartidos; una actividad en la que el Colegio de Madrid, sigue siendo referente, a nivel nacional, contando con un programa anual de cursos baremados (presenciales, on–line y mixtos), y ofertándolos a los precios más bajos posible, que facilitan el acceso a todos los colegiados.

 Así mismo mencionar las reuniones mantenidas con sindicatos y la incorporación del CPHDM a la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid. Asociación de colegios profesionales.

Como ya he dicho, a lo largo de la historia del Colegio, todas sus Juntas han tenido como objetivo construir un “Colegio de servicios para los higienistas dentales”, pensando en ofrecer cada vez más medios que permita mejorar el ejercicio profesional. Y junto a ese objetivo, siempre ha estado presente el conseguirlo con el menor coste posible para el higienista dental, ya fuera buscando recursos financieros externos o bien optimizando al máximo los recursos propios, pero persiguiendo siempre el ir reduciendo el importe de la cuota colegial. Y resultado de ese esfuerzo es que, otro año más, el Colegio de Madrid presentó a su Asamblea General unos presupuestos en los que la cuota mensual para los ejercientes se reducía a siete euros mensuales manteniéndose todos los servicios ya existentes.


Y en cuanto a la formación de los higienistas, ¿qué opinión le merece?

Debo comenzar diciendo que sin duda alguna los higienistas dentales muestran un interés por la formación continuada muy superior a la de otras profesiones, y esto es un dato que venimos corroborando desde hace muchos años con otros profesionales de otros sectores. ¿Cuál es la causa de ello? Los higienistas somos protagonistas de un mundo en permanente cambio y evolución. En el sector dental, los equipos multidisciplinares, marcan el modelo a seguir. La colaboración entre dentistas e higienistas es el modelo que una sociedad moderna exige.

Igualmente, los avances técnicos y de la ciencia, en el sector dental, han ido creando nuevas áreas y técnicas asistenciales que, hace años, eran inimaginables. Este escenario provoca que el ejercicio profesional sea cada día más complejo y que el higienista dental deba estar en permanente adaptación y continua formación para responder a esas nuevas áreas y habilidades que están apareciendo.


Y por último, ¿como ve el futuro de nuestra profesión?

Estamos en un momento delicado ya que existen varios retos importantes. El primero de ellos es alcanzar el debido reconocimiento por parte de la sociedad de la figura del higienista dental en la prevención y cuidado de la salud bucodental.

En esa línea desde Madrid estamos haciendo un gran esfuerzo por luchar contra el intrusismo profesional, tratando de evitar que personas que, desde el status de “auxiliar”, ejerzan funciones propias y exclusivas del higienista dental  con los perjuicios que, este intrusismo, ocasiona en la profesión del higienista, ya que, de una parte, supone poner la salud dental de la población en manos de aquellos que no se han sometido a los controles teóricos y prácticos del Estado para alcanzar ese status profesional y, por otra parte, supone un menosprecio de la formación y praxis de aquellos que sí se han sometido a esos ciclos formativos y evaluaciones. Además, desgraciadamente, es una situación en muchos casos conocida y permitida por el propio dentista titular de la clínica.  Ante estas situaciones el Colegio de Higienistas Dentales de Madrid viene interponiendo las oportunas querellas penales, en cuando ha tenido conocimiento de situaciones explícitas de intrusismo, finalizando todas ellas, hasta la fecha, con la condena penal para el intruso e incluso en alguna de ellas con la condena del propio dentista que permitió su actuación.

El otro gran reto que tenemos por delante es elevar la formación del higienista dental español, a grado universitario, al igual que los países europeos y anglosajones, (como EEUU e Inglaterra), más avanzados en materia de higiene bucodental.

Todos los que estamos al frente de los distintos Colegios Profesionales y Asociaciones somos conscientes de que esto es una carrera de fondo y que nuestra obligación es trabajar día a día en dichos objetivos, aun cuando sean otros los que, en el futuro, disfruten de esos logros por los que trabajamos.

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