Blanqueamiento Dental

Salvatore Russo - Blanqueamiento Dental

Blanqueamiento Dental con Laser tras el fracaso de las técnicas convencionales

C.P, mujer de 39 años de edad, paciente post-ortodoncia (tratamiento que según ella “había amarilleado sus dientes”), no fumadora, ausencia de hipersensibilidad dental, óptimas condiciones periodontales y con buena higiene oral domiciliaria la cual acudió a la consulta con la intención de probar por última vez a mejorar el color de sus dientes ya que estaba desilusionada tras haber realizado varios blanqueamientos dentales sin el uso de aparatología tecnológica extra y que se había llevado a cabo en otras clínicas dentales. A sabiendas de mis conocimientos acerca del láser sobre los protocolos de prevención y cosmética dental, quería hacer (según palabras textuales) el último intento antes de considerar la opción de las carillas estéticas que le habían propuesto y que seguramente representaba una solución estética a su problema, pero que de la misma manera es considerado como un método mucho más invasivo que un simple tratamiento cosmético.  

Tras completar la anamnesis y realizar un examen objetivo (durante el cual se diagnostica la entidad y la naturaleza de las discromías presentes) propuse a la paciente, como solución a su problema, un tratamiento de blanqueamiento dental con el auxilio del láser a diodo informándola entre otras cosas de la secuencia técnica y operativa que ejecutaría.

Teniendo en cuenta su respuesta afirmativa y después de haber firmado el consentimiento informado que le había sido entregado, seguí el protocolo que suelo utilizar y le dí dos citas a distancia de una semana la una de la otra.

En la primera cita le hice la tartrectomía junto con la remoción de las pigmentaciones exógenas, curetaje, pulido con las copas de goma con pasta de profilaxis y le indiqué las instrucciones de higiene oral domiciliaria que tenía que aplicar antes y después del tratamiento.En dicha cita, realicé las fotos pre-tratamiento (fig. 1) y tomé (a través de un  control visual confrontándome con la escala VITA) el color inicial de los elementos a tratar. Pasados siete días desde que se realizó la tartrectomía (tiempo mínimo/máximo necesario para actuar sobre la superficie dental en ausencia de tártaro y manchas de origen alimentario y sin inflamación gingival evitando de esta forma desagradables sangrados gingivales post tratamiento que podrían inhibir el resultado final del blanqueamiento); apliqué una fina capa de vaselina sólida sobre los labios de la paciente con el objetivo de evitar fastidiosas sequedades durante el tratamiento.Le hice sonreír para establecer los dientes a tratar: normalmente suelo realizar el blanqueamiento hasta el diente más distal de la sonrisa del paciente.

Fig. 1

A continuación, pulí el esmalte de las arcadas a tratar con un cepillo de profilaxis y un micromotor a baja velocidad usando una mezcla de agua oxigenada (10 volumen al 3%) y piedra pómez micronizada útil para desengrasar la superficie y al mismo tiempo para favorecer la penetración de los radicales libres (los agentes químicos del gel blanqueador). Llegado a este punto coloqué el abreboca con el bloca lengua (fig.2) y aislé la encía con el gel fotopolimerizable. Es oportuno realizar este paso rellenando a la perfección los espacios interproximales y cubriendo las raíces expuestas (para evitar hipersensibilidad ya que estas zonas están formadas de cemento radicular el cual es un tejido incapaz de blanquearse). Tras secar los dientes y aplicar el dique cervicalmente al esmalte unos 0,5-1 mm, se evita de esta forma fastidiosos efectos colaterales post tratamiento como además de la hipersensibilidad nombrada anteriormente, el efecto de urticaria por quemado de las encías que normalmente es temporal debido al contacto accidental entre los tejidos blandos y el peróxido de hidrógeno a altas concentraciones. 

Fig. 2

Después de haber preparado el agente blanqueante (adapto para el blanqueamiento) y haber programado el láser a diodo con los parámetros útiles para el blanqueamiento (indicado por el fabricante del aparato) apliqué el gel blanqueante sobre la superficie vestibular de los dientes a tratar con una capa de al menos 1-1,5 mm de espesor. Irradié todo con el manipulo láser usando el accesorio para el blanqueamiento dientes área (capaz de actuar sobre 4-6 dientes contemporáneamente) (fig.3) manteniéndome a una distancia de cerca 1 mm del esmalte y durante el tiempo pre-establecido por el fabricante.

Fig. 3

Dejé actuar el producto blanqueante activado por el láser durante 14/15 minutos (este tiempo suele variar en función del gel blanqueante utilizado e indicado en las instrucciones de uso). Aspiré el producto, analicé el resultado obtenido y como estaba satisfecho bañé todo con un golpe de aire y agua templada usando la jeringa del sillón dental. Removí el dique, el bloca lengua, el abreboca y le invité a enjuagarse en abundancia (3-4 vasos de agua templada con el objetivo de rehidratar rápidamente el diente y evitar en la medida de lo posible fenómenos de hipersensibilidad post- tratamiento).

Valoré el grado de blanco obtenido con la escala de color colocada al lado e involucrando al paciente con la ayuda de un espejo.

Llegado a este punto, tomé las fotografías post- tratamiento, pedí al paciente, finalmente satisfecho con el resultado, de volver a la consulta tras dos días (le indiqué las sustancias, comidas y bebidas coloradas que debía evitar) para evaluar de nuevo el tono obtenido tras 48 horas ya que el efecto del rayo láser continúa en los 2-3 días consecutivos y consigue aumentar el grado de blanco obtenido. (fig. 4).

Fig. 4

EL POR QUÉ DEL BLANQUEAMIENTO DENTAL

La sonrisa se ha convertido en la civilización occidental de hoy en día sinónimo de bienestar y estatus social. Según lo últimos datos más del 50 % de la población mundial no está satisfecha con el color de sus dientes.

Las discromías constituyen un problema estético,que a menudo se relaciona con enfermedad y/o descuido. 

El interés por los retoques en odontología se confirma gracias al aumento de la demanda de dichos tratamientos, los cuales han aumentado significativamente en los últimos 5 años: blanqueamiento dental + 250%, carillas estéticas en dientes anteriores + 200%, restauraciones adhesivas directas + 110%.

El “dental bleaching” (el blanqueamiento de los dientes) es una definición que deriva del inglés “blanquear con lejía” y se refiere al conjunto de productos , procesos y/o procedimientos cuyas acciones son capaces de remover las discromías endógenas. Se trata de un proceso de aclarado del esmalte y de la dentina que consiste en la remoción de los pigmentos presentes tanto en la superficie como en su interior. El mecanismo de acción del blanqueamiento es un proceso químico de oxidorreducción durante el cual el peróxido de hidrógeno (principal componente de la mayor parte de los productos blanqueantes) penetra en el interior del esmalte, actúa con las manchas (rompiendo el doble enlace carbonio-carbonio que lo compone) produciendo de esta forma, componentes incoloros que componen el así nominado “efecto blanquedor”.

EL BLANQUEAMIENTO CON El LÁSER

El láser a diodo actúa como catalizador vehiculizando el producto blanqueante, agilizando de este modo el proceso químico y dando un mayor resultado con efectos más duraderos en el tiempo pero que depende del estilo de vida de la persona en sí: comidas, bebidas coloradas, tabaco y la escasa higiene oral reducen de gran manera la duración del tratamiento.

Gracias al efecto fototérmico del rayo láser a diodo (selectivo y no agresivo) el gel blanqueante (indicado para la láserterapia) es decir, el que contiene cromóforos sensibles a la longitud de onda que oscila desde 808 a 980 manómetros) empieza con velocidad a disolverse emitiendo radicales libres, quienes actuando sobre pigmentos oscuros, reflejan la luz láser y da origen al proceso de blanqueamiento de manera rápida, no invasiva y con menor riesgo de efectos colaterales post tratamiento (como por ejemplo el aumento de la sensibilidad o el aspecto de tiza de los dientes tratados), proporcionando un efecto blanqueante seguramente mayor y un aspecto de los dientes pulidos y brillantes tras el tratamiento que sólo el láser, bien usado en manos del personal experto, puede dar como resultado.

Bibliografía

Russo S et al.  L’uso del laser a diodo nei protocolli di prevenzione odontoiatrica. febbraio 2016.  Ediciones Acta Medica  

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